Pautas para gestionar alumnos complicados- El caso Alicia

07 Nov Pautas para gestionar alumnos complicados- El caso Alicia

Este post lleva justamente un título con el que no coincido de ninguna manera: “alumnos complicados” como si de una especie singular se tratase. Al agruparlo de este modo, parece que existen unas pautas mágicas para tratar con ellos, aunque más que pautas se trata de una capacidad singular que tienen algunos formadores y docentes para investigar e intervenir de forma creativa.

Es más, ¿qué es un alumno complicado? ¿Lo es siempre, todos los días y en todas las ocasiones? Y tú mismo/a, ¿no eres complicado? Al fin y al cabo todos tenemos días, semanas o temporadas en las que la sensación que damos al mundo es que somos un tanto “complicados” pero cuando analizamos con detalle llegamos a explicarnos los motivos de estar de ese modo en el mundo.

LA IMPORTANCIA DE INDIVIDUALIZAR

Cada caso “complicado” es un mundo por lo que tratarlo como algo genérico nos impide acercarnos y analizar lo que realmente tenemos delante. Lo más curioso es que en muchas ocasiones el problema real no es el alumno en sí, sino el reto que nos presenta a nosotros mismos no saber qué hacer y cómo intervenir en una determinada situación.

En el post de hoy, os contaré un caso real, el de Alicia (nombre ficticio) una alumna con la que trabajamos hace unos meses.

EL CASO DE ALICIA

Alicia era parte de un grupo de jóvenes entre 18 y 30 años que se estaban formando con nosotros en “Habilidades directivas”. Ninguno de ellos era directivo, pero sus perfiles profesionales les abrían esta posibilidad hacia el futuro. 

Cuando llegué al grupo, me di cuenta rápidamente de que había una persona apartada del resto, que intentaba marcar las distancias conmigo y con el grupo. Te pongo algún ejemplo: todos se sentaban en un semicírculo, en cambio Alicia estaba sentada fuera del mismo en una segunda fila. Todos me tuteaban desde el minuto 1, en cambio Alicia decía que prefería hablarme de usted. Todos se mataban por participar, en cambio Alicia prefería no intervenir. Todos compartían la pausa desayunando juntos, en cambio Alicia se quedaba en el aula sola. 

Con estos ejemplos y otros que te podría poner bastante más exagerados, es muy fácil etiquetar a esta alumna de “rara”, “complicada” o cualquier otro adjetivo que se te ocurra. Y si vamos etiquetando, la historia se complica.

PAUTAS DE INTERVENCIÓN

En tan solo una sesión de 5 horas con el grupo, tuve bastante claro algunos problemas con los que tendría que lidiar tanto con Alicia como con el resto del grupo. En este tipo de situaciones, el grupo acaba dificultando todavía más el proceso de integración, aunque sea de una manera inconsciente por lo que era otro reto qué habría que superar.

¿Qué pautas llevé a cabo para cambiar la situación?

1. Individualidad al máximo: intenté pensar que Alicia era un ser único al que no podía comparar con otros casos similares con los que me había encontrado en el pasado. Además tenía que percibir cada día las sutilezas de esa individualidad puesto que la propia Alicia tampoco era la misma el primer día o el segundo de clase,  por la mañana o a mediodía cuando estaba a punto de acabar la clase. Intenté, sin invadir su intimidad, descubrir poco a poco qué aspectos la hacían única. 

2. Respeto al 100%: yo prefiero que cuando te dirijas a mí me hables de “tú”, pero respeté al máximo sus formas de hacer. En ese punto le pregunté también como prefería que yo misma le hablase y me adapté sin entrar a debatirle sus formas de hacer. Curiosamente Alicia no podía permitir que le rozases mínimamente. Mientras hacían un ejercicio apoyé mi mano sobre su hombro y se apartó rápidamente por lo que desde ese momento respeté todas y cada una de las distancias que ella pedía.

3. Acercamiento lento: El que respetase al 100% sus límites y ritmos no significa que fuese a dejarla apartada como ya estaba haciendo el grupo, ni mucho menos. Desde la distancia se puede mostrar acercamiento. ¿Cómo? Pues en tu forma de hablarle, en el cariño que puede transmitir tu mirada, en la atención que pones para escucharla o en otros pequeños detalles en los que le dices sin palabras: “eres un ser único y realmente importante para mí”.

4. Regalarle mis pausas: Utilicé alguna estrategia paradójica que suele funcionar. En vez de irme en cada pausa con el grupo, le pedí al segundo día que si le molestaría que me quedase durante la pausa en clase. Esto es paradójico puesto que ella no esperaba que el propio docente le pida permiso. En ese punto de “shock” es fácil que ella empiece a hacer conexiones tipo “este docente es distinto, voy a darle una oportunidad” y así fue. Desde ese día ella empezó a hacer pequeños acercamientos hacia mí y hacia el resto de sus compañeros.

5. Ejemplo para el resto: Como os comentaba, la conducta de Alicia no era la única con la que lidiar sino que estaba el resto del grupo, sus compañeros que con ciertas risitas, miradas y comentarios, colaboraban a que se sintiera incómoda. En este tipo de situaciones no soy la típica que da grandes discursos, sino que prefiero escuchar con atención, respetar sus ritmos, valorar sus aportaciones de modo que el resto aprendan a hacer lo mismo. ¡Y tanto que aprenden! Es una forma de hacerles conectar con la parte más humana, la de ponernos por un segundo en la piel de esa persona y sentir lo duro que es que te vayan apartando del grupo, y todo sin palabras.

Tan solo fueron 20 horas de formación, pero fueron lo suficiente para empezar a cambiar algo en sus vidas. La vida de Alicia (realmente complicada y dura) se empezó a transformar: empezó a sentir que había oportunidades en el mundo, que su pasado no tenía por qué marcar el resto de su vida y que posiblemente ella podía cambiar parte de ese rumbo que estaba tomando. La vida del resto, también empezó a cambiar. Desarrollar respeto por otro compañero, por sus ritmos, por sus formas de hacer tan “distintas”, tener esa mirada de cariño hacia el otro, también inició un cambio que posiblemente habrá marcado sus vidas y las de otros mucho más de lo que creen. ¿Hay un fin más potente en la educación?

No Comments

Post A Comment